Cashless Payment (pago por pulsera) y control de aforo, son algunas de las novedades tecnológicas de este festival, uno de los más importantes de España

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    SonRías Baixas es uno de los festivales más importantes de Galicia (Foto: Óscar Corral)
    La historia

    SonRías Baixas es uno de los festivales gallegos de referencia

    SonRías Baixas es, sin lugar a dudas, uno de los festivales más llamativos de Galicia por cartel de artistas, ubicación de ensueño, gastronomía y, por qué no decirlo, por su apuesta por la experiencia de los asistentes. El festival SonRías Baixas se celebra durante tres días en la primera semana de agosto en Bueu (Pontevedra), congregan cada año a más de 20.000 asistentes y generan un impacto de 1,14 millones de euros en la comarca del Morrazo, según un estudio impulsado por la Consellería de Cultura y Turismo. Los promotores del evento, la empresa de gestión y consultoría cultural PlayPlan, cuentan con IDASFEST para toda la parte tecnológica de gestión del evento desde el propio ticketing (a través de la marca Enterticket), hasta el control de aforo y cashless payment, pasando por el control de accesos o acreditaciones.

    Sus retos

      Contar con los medios tecnológicos para que el asistente solo tenga que preocuparse de disfrutar del festival.
      Venta de entradas de forma segura y ágil gracias a Enterticket.
      Acreditaciones que reduzcan las colas evitando entradas falsificadas.
      Control de accesos rápido y seguro que reduzcan las colas.
      Garantizar la seguridad de todos y cada uno de los asistente con el control des y aforo en tiempo real.
      Contar con el sistema de pago por pulsera para optimizar la gestión en barras y foodtrucks y aportar comodidad a asistentes.
      Centralizar todo el flujo de información que genera el evento y exprimir ese Big Data.
    Enfoque IDASFEST

    IDASFEST se trasladó a Bueu (Pontevedra) unos días antes de la celebración del evento para comenzar el montaje de la red propia de comunicaciones para dar cobertura a todas las zonas del festival. El recinto, ya conocido por el equipo técnico de IDASFEST que se había trasladado meses antes para su análisis e inspección, tiene un aforo para más de 10.000 personas, por lo que la red se instaló con la capacidad para llegar a todas las barras montadas dentro del recinto, así como a los puntos de acreditaciones, accesos y recargas. Por otro lado, el festival también contaba con una zona de camping, a unos 5 minutos del recinto donde se celebraban los conciertos. Ambas zonas estaban interconectadas en red por lo que la información se generaba en tiempo real de todo lo que tenía que ver con el festival: accesos tanto en el recinto como en el camping, consumos, recargas...


    Teniendo en cuenta el volumen del evento, IDASFEST diferenció sus propias áreas de trabajo en función de los servicios tecnológicos. Como en todos los eventos, la zona central de datos, donde se encuentra el servidor y se gestiona y administra todo el sistema. Por otro lado, estaban las propias zonas de recargas de pulsera, con los dispositivos pertinentes, las zonas para el consumo, tanto barras como food trucks, donde cada camarero tenía su propio terminal y era monitorizado en tiempo real, y la zona acreditaciones, donde se vinculaba la pulsera NFC como identificador a cada asistente.


    Cashless Payment en el festival SonRías Baixas

    La organización del evento, en su apuesta por la experiencia de los asistentes, contó con IDASFEST para implantar el sistema de pago por pulsera gracias a las pulseras RFID. Los promotores tenían dos objetivos primordiales: ofrecer todas las comodidades posibles a los asistentes para que vivan una experiencia única y solo tengan que preocuparse de pasarlo bien y optimizar los pagos en barra obteniendo Big Data fundamental para ellos: qué productos son los más consumidos, a qué horas, qué artistas me han generado más consumo y un largo etcétera.

    Para la organización el cashless payment de IDASFEST supuso grandes beneficios desde la reducción de colas hasta el control en tiempo real de lo que sucede en el evento. Así, pudieron tomar decisiones ajustadas a la realidad durante todo el evento.

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